IGLESIA REINO DE GRACIA Y PODER

Personas de fe, creyentes en Jesús y discípulos del Cordero de Dios, llamados a obedecer Su Palabra y vivir el propósito divino.

Conoce nuestra iglesia, nuestros servicios y las distintas maneras de conectarte con nosotros.

Ven y acompáñanos

Nuestros servicios

Conoce un poco de nuestros tiempos de reunión, alabanza, adoración y enseñanza de la Palabra.

Servicio de Domingo

Domingos · 1:00 P. M. · Un tiempo para congregarnos, recibir la Palabra y compartir juntos en la presencia de Dios.

Servicio de Jueves

Jueves · 7:00 P. M. · Un espacio de enseñanza, oración y crecimiento espiritual.

Alabanza y Adoración

Un tiempo para adorar a Dios y preparar nuestro corazón para recibir Su Palabra.

Nuestra identidad

¿Quiénes somos?

Conocer más sobre nosotros

Somos personas de fe, creyentes en Jesús, discípulos el Cordero de Dios. Buscamos obedecer su Palabra y cumplir sus mandamientos, porque en la obediencia a sus principios está el resultado de nuestras acciones, con la evidencia de una vida mejor aquí en la Tierra y la realización del propósito divino hasta llegar a la vida eterna.

Nuestra identidad se basa en la Palabra de Dios y lo que ésta dice:

Personas de fe

“Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.”
Romanos 1:17

Creyentes

“El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.”
Marcos 16:16

Discípulos

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”
Mateo 28:19,20

Hijos de Dios

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.”
Juan 1:12,13
Nuestra fe

Lo que creemos

Una presentación ordenada de las convicciones y enseñanzas incluidas en el documento de la iglesia.

Leer lo que creemos

Creemos que:

  • Jesús de Nazaret vino a traer el Reino de Dios y la salvación a nuestras almas.
  • Él desea dar a conocer Su mensaje de vida nueva al mundo.
  • Debemos transmitirlo a los demás.
  • Pronto regresará, como lo ha prometido, en un “abrir y cerrar de ojos.”
  • Debemos prepararnos para su regreso, anunciando a cuantos sea posible para que preparen sus corazones y se alisten para su venida.
  • El evangelio es sobrenatural.
  • El Reino se manifiesta con salvación, sanidad, liberación, restauración, milagros, avivamiento y maravillas de Dios producidas por la fe y las oraciones de los creyentes, porque así lo establece Su Palabra.
La Biblia

La Biblia.

Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios inspirada, infalible e inmutable, desde Génesis hasta Apocalipsis.

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,”
2ª. Timoteo 3:16
Un solo Dios

Un sólo Dios

Santo y Eterno, en tres Personas. Creemos en Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1ª Juan 5:7
La deidad de Jesucristo

La deidad de Jesucristo.

Jesucristo es el Unigénito Hijo de Dios, nacido de una virgen; fue crucificado, murió y resucitó al tercer día; ascendió a los cielos y está sentado a la diestra del Padre.

“Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.”
Lucas 1:30 al 35
La salvación

La salvación.

Creemos que la salvación de nuestra alma se obtiene por medio de la fe, el arrepentimiento y la confesión de pecados. Es dada por la gracia divina y se recibe por la fe en Cristo Jesús; pues Él es el único mediador entre Dios y los hombres.

“Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. ”
Hechos 4:11 y 12
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;”
Efesios 2:8
“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,”
1ª Timoteo 2:5
La resurrección de los muertos y la vida eterna

La resurrección de los muertos y la vida eterna.

Cristo vendrá por su pueblo, los muertos resucitarán. Los fieles que estén vivos serán arrebatados por Jesús y tendrán vida eterna, mientras que los incrédulos resucitarán para condenación perpetua y serán juzgados en el Gran Trono Blanco de Dios.

“En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro. Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.”
Daniel 12:1,2
“Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”
1ª Tesalonicenses 4:14-17
“Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”
Apocalipsis 20:11-15
La santificación

La santificación.

Creemos en la santificación como una obra hecha instantáneamente en el espíritu, pero que se desarrolla progresivamente en el alma y en el cuerpo de todo hijo de Dios.

“Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”
Hebreos 12:14
El bautismo en el Cuerpo de Cristo

El bautismo en el Cuerpo de Cristo.

La persona que acepta a Jesús tiene un nuevo nacimiento y pasa a formar parte del Cuerpo de Cristo y de la vida eterna.

“Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.”
1ª Corintios 12:13

Aceptar a Jesús significa vivir una vida de arrepentimiento, en obediencia a la Palabra de Dios y ser parte de la iglesia constituida en la tierra como el Cuerpo de Cristo. Es vivir inmersos en Jesús.

El bautismo en agua

El bautismo en agua

Es un acto de obediencia a Jesús. Como un símbolo de identificación con la muerte al pecado y con la resurrección de Jesús para vida eterna.

“Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.”
Romanos 6:4
El bautismo en el Espíritu Santo

El bautismo en el Espíritu Santo

Para que los creyentes sean llenos de la presencia y la manifestación del Espíritu Santo.

“Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.”
Hechos 1:5
“Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.”
Hechos 2:4
“… antes bien sed llenos del Espíritu,”
Efesios 5:18 (B)
“ ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?”
1ª. Corintios 6:19
Bautismo en fuego

Bautismo en fuego.

Se refiere al proceso de santificación del creyente. Su fe debe ser refinada como el oro. Lo valioso lleva un proceso. Su fe será probada, su temperamento procesado y su carácter edificado.

“Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.”
Mateo 3:11
“Queridos amigos, no se sorprendan de las pruebas de fuego por las que están atravesando, como si algo extraño les sucediera.

En cambio, alégrense mucho, porque estas pruebas los hacen ser partícipes con Cristo de su sufrimiento, para que tengan la inmensa alegría de ver su gloria cuando sea revelada a todo el mundo.”

1ª. Pedro 4:12,13 [NTV]
La imposición de manos

La imposición de manos.

Creemos que es una manera de transmitir bendición, sanidad y poder de Dios, de un creyente a otro.

“Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.”
Hechos 8: 17
“No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.”
1ª Timoteo 4:14
“Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. ”
2ª Timoteo 1:6
Los cinco ministerios

Los cinco ministerios.

Creemos en los cinco ministerios para la edificación del Cuerpo de Cristo.

“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,”
Efesios 4:11 y 12
Los ministerios gubernamentales

Los ministerios gubernamentales.

Creemos que el apóstol y el profeta son ministerios de gobierno que establecen el fundamento y la doctrina bíblica de la iglesia. Siendo la Cabeza y principal cimiento Jesús y Su Palabra.

“edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;”
Efesios 2: 20, 21
“Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. 28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.”
1ª. Corintios 12:27,28
“la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.”
Efesios 1:20 al 23
El Reino de Dios

El Reino de Dios.

Creemos en el Reino como gobierno y en Jesús como Rey. Dos verdades absolutas y máximas.

“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.”
Juan 3:3
“Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.”
Hechos 8:12
“Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;”
Hebreos 12:28
El poder sanador y liberador del Reino

El poder sanador y liberador del Reino.

Creemos en el poder del Reino para sanar a todos los enfermos, echar fuera demonios y hacer milagros, maravillas, señales y prodigios.

“Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados; y toda la ciudad se agolpó a la puerta. Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían.”
Marcos 1:32 al 34
“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre.”
Juan 14:12
“Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.”
Mateo 12:28
La fe

La fe.

Creemos que sin fe es imposible agradar a Dios y que por ella se heredan las promesas.

“a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.”
Hebreos 6:12
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”
Hebreos 11:6
Predicar el evangelio

Predicar el evangelio.

Creemos en expandir el evangelio del Reino de forma local, nacional y mundial, por todos los medios disponibles.

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”
Mateo 24:14
Lo que guía nuestra vida

Nuestros valores

Conocer nuestros valores
Nuestro primer valor es Dios

Nuestro primer valor es Dios.

Existe una fuente de donde procede todo y esa fuente es Dios. El Principio Creador de todas las cosas. Somos producto de Su creación y aunque Él nos ha dado voluntad propia y libre albedrío, decidimos someternos a Su Voluntad para fluir en obediencia con Él y así funcionar correctamente de acuerdo a las leyes que ha establecido en la vida.

“Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón,

y con toda tu alma, y con toda tu mente.

Este es el primero y grande mandamiento.”

Mateo 22:37,38

Para tener una vida estable, sólida y con visión, necesitamos poner prioridades en cuanto a los valores y fundamentos, porque son los cimientos del corazón. Nuestro primer valor en la vida, lo más importante, debe ser Dios y Su voluntad, esto es Su Palabra y Su Reino.

Cuando reconocemos que es Dios quien le da sentido a nuestra vida y el agradecimiento llena nuestro corazón, vamos a vivir con satisfacción y gozo. Creer en Dios no es solamente tener un concepto religioso de un ser superior que está lejano y por lo tanto ausente de nuestra vida. Dios es Espíritu y se encuentra en cada parte del universo. Él es la prioridad de nuestro amor, obediencia y adoración sobre todas las cosas.

Si amamos a Dios, valoramos Su Voluntad escrita en Su Palabra.

El valor de Su Palabra

El valor de Su Palabra.

Amar a Dios significa obedecerlo. Amor no es una emoción o un sentimiento bonito. Amor es respeto, responsabilidad y obediencia en sometimiento voluntario a la gracia infinita de Dios.

“El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.”
San Juan 14:21.
“Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.”
San Juan 14:23.

Amar a Dios es guardar Sus mandamientos, es obedecer Su Palabra. Amar y obedecer Su Palabra es amar al mismo Jesucristo en Persona.

La máxima expresión de amor la manifestó Jesús en la cruz del Calvario por Su obediencia extrema al Padre Celestial.

“y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”
Filipenses 2:8.

Jesucristo se despojó de Su investidura divina y se hizo hombre para justificar a la humanidad ante el Padre a través de la obediencia total, dándonos ejemplo de completa sujeción a los mandamientos de Dios.

Amar a Dios es amar Su creación, por lo tanto, amaremos a nuestros semejantes. Esto incluye el amor a nuestra familia primeramente y también a los demás.

El valor de la familia

El valor de La Familia.

Después de poner en primer lugar a Dios y Su Palabra, el segundo lugar lo ocupa nuestro prójimo y el más inmediato es nuestro familiar: cónyuge, padres, hijos, hermanos, etc. Así pues, nuestra familia ocupa el segundo lugar en nuestra lista de valores según la Palabra de Dios.

“Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.”
Marcos 12:31.

La familia es el núcleo de la sociedad. Es el centro primordial de la estructura social, donde una pareja que se ama hace un pacto de matrimonio y se casa para fortalecerse y caminar juntos por la vida hasta que la muerte los separe, viviendo la vida en amor, además de procrear hijos para la preservación de la especie humana.

La familia al igual que el matrimonio es una idea de Dios. Él la diseñó para que existiera un oasis de amor en un refugio con características especiales, sin embargo, no siempre es así. Hay personas que desean huir de su familia porque no está sustentada por la Palabra de Dios y no está edificada conforme al plan divino.

Cuando el matrimonio se lleva a cabo bajo las normas de amor y respeto y con la bendición del Padre celestial, el amor prevalecerá, aunque haya dificultades, porque estarán dispuestos a perdonarse y rendirse cuentas mutuamente.

El matrimonio es la base de la familia. Si una familia está bien cimentada en el amor de Dios, va a prevalecer a pesar de las pruebas y los ataques que le sobrevengan.

El valor del propósito divino

El valor del propósito divino.

Nacimos con un llamado, un propósito y un destino dado por Dios. Cuando la persona descubre ese propósito y lo desarrolla, deja un legado en la Tierra. Entonces puede decirse que esa persona tuvo éxito en la vida.

“Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.”
Eclesiastés 3:11

El éxito en la vida no se define por la fama o las riquezas acumuladas, sino por llegar al punto clave que Dios determinó para que cumpliésemos nuestra misión en la Tierra. Esto influirá en las siguientes generaciones, lo cual tiene que ver con el siguiente punto.

El valor de la transferencia generacional

El valor de la transferencia generacional.

Dios tiene la característica de ser tri-generacional. La Biblia dice que es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Los padres tienen la habilidad y la gracia de impartir a sus hijos naturales y espirituales todo aquello que han alcanzado: herencia material, emocional y espiritual. Las bendiciones genéticas pueden transferirse a las siguientes generaciones y serán un escudo de protección ante crisis, desastres o procesos a los que sean sometidos los descendientes.

“Dios también le dijo a Moisés: —Así dirás al pueblo de Israel: “Yahveh, el Dios de sus antepasados, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a ustedes. Este es mi nombre eterno, el nombre que deben recordar por todas las generaciones.”
Éxodo 3:15. [NTV]
“Y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.”
Lucas 1:50.
El valor del carácter de Cristo

El valor del carácter de Cristo.

La meta de todo ser humano, según la Palabra de Dios, es que el carácter de Cristo sea formado en sus vidas. Ser lleno de bondad, integridad, humildad, temor de Dios, santidad y madurez. Creemos que Jesús es nuestro modelo al cual tenemos que imitar, honrar, glorificar, adorar y seguir.

“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.”
Romanos 8:29.

¿Cuáles son los rasgos que distinguen el carácter de Cristo?

El carácter es el signo distintivo de una persona íntegra, sabia y madura que será procesada y donde se manifestará la esencia del carácter de Jesús. No se trata de tener solamente mucho conocimiento de la Palabra de Dios (la teoría), aunque esto es importante, sino de mostrar el verdadero corazón en cualquier momento (la práctica), ya sea en la adversidad como en la felicidad.

Específicamente hablamos del fruto del Espíritu:

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”
Gálatas 5: 22,23.
El valor de los dones del Espíritu

El valor de los dones del Espíritu.

Los dones (regalos) espirituales vienen de Dios y son poderosas herramientas para lograr una vida de victoria cumpliendo el propósito divino. Sin esos dones vamos a vivir sin poder ni autoridad en el espíritu para vencer las adversidades que vengan a través de los ataques del maligno o de circunstancias que perturban nuestra paz o nuestro caminar en la vida.

“Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.”
1ª. Corintios 14:1

Estos dones son importantes para establecer el Reino de Dios, para liberar a los cautivos, para sanar a los enfermos, para echar fuera a los demonios, para cumplir el propósito de Dios en nuestras vidas; en fin, para establecer la luz en medio de las tinieblas. El apóstol Pablo nos dice que tenemos dones o regalos espirituales dados por el Espíritu Santo para provecho del propósito de Dios:

“Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.”
1ª. Corintios 12:8 al 10.
Pasión por el progreso

Pasión por el progreso.

Un carácter sólido, estable y maduro hará que valoremos también el hecho de prosperar y bendecir a otros. El deseo de Dios es que prosperemos en todo, por eso el crecimiento constante es un valor para nosotros: madurar, progresar e ir a otras dimensiones y niveles de visión, fe, unción, gloria y bendición será un sello que nos distinguirá, como las Escrituras lo demuestran con ejemplos de hombres y mujeres llenos de fe que dejaron huella en las páginas de la Biblia, como Noé, Abraham, Moisés, Josué, José, Rut, Ester, Gedeón, David y muchos más.

Cuando hablamos de progreso, no estamos hablando de tener un espíritu de competencia con los demás, ya que nuestro deseo de progresar se enfocará en ser mejores, en base a como lo fuimos nosotros mismos el día de ayer. De vencer las actitudes de derrota, de pesimismo, de maldad, de miedo y de frustración y apoyarnos en la Palabra de Dios, en Sus promesas y en Su voluntad para lograr el nivel óptimo para nuestra alma en base a la voluntad del Padre Celestial.

“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. ”
3ª. Juan 1:2
La roca

Nuestro fundamento

Leer nuestro fundamento
Nuestro fundamento

Nuestro Fundamento.

Llamarse “cristiano” es reconocer que somos seguidores de Cristo. Como creyentes, nuestro fundamento es Jesús, la Roca Inconmovible sobre la cual edificamos nuestra nueva vida, desde que nos arrepentimos de nuestros pecados y aceptamos a Cristo como Señor y Salvador, hasta el día de hoy. Lo que edificamos a diario está fundamentado en la obra, enseñanza y mandamientos de Jesús.

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.”
1ª. Corintios 3:11

El fundamento o cimiento sostiene toda la construcción. Si en el pasado no supimos cómo edificar nuestra vida, ahora en Cristo le damos valor y sentido a nuestras acciones y actitudes que a diario van construyendo un testimonio edificado en la Palabra de Dios.

Jesús nos lo enseña:

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.”
Mateo 7:24-27.

Ambas casas pasaron por las mismas pruebas: fueron golpeadas por lluvias, vientos y ríos; pero su final fue distinto. En nuestro caminar cristiano tendremos aflicciones y vendrán tormentas; sin embargo, el Señor nos llama a permanecer confiados en Él, porque estamos cimentados sobre la Roca que es Jesucristo, y Él ha vencido al mundo

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”
Juan 16:33
Las dos formas de edificar

Las dos formas de edificar.

De acuerdo a la Biblia, existen dos formas de vivir:

  • 1 Con prudencia y sabiduría. Cuando escuchamos y obedecemos lo que la Palabra dice, aplicándola a nuestra vida.
  • 2 Con insensatez y desobediencia. Cuando actuamos con necedad, de manera irrazonable. Que oímos, pero no obedecemos.
  • Para edificar con prudencia y sabiduría, tenemos que remover ciertas cosas de nuestra vida, tales como:

    TRADICIONES. Muchas de ellas van contra la Palabra de Dios.

    DISCRIMINACIÓN. Por la raza, el color de la piel o el nivel social.

    INCREDULIDAD. La incredulidad es un espíritu y tenemos que echarlo fuera.

    REBELIÓN. Como descendientes de Adán, existe rebeldía en nuestro corazón y la solución es crucificar esa naturaleza pecaminosa que se rebela contra Dios.

    MIEDO. El temor es una fe contraria que nos impide desarrollar nuestro potencial al máximo.

    Tener conocimiento y fe en la Palabra de Dios nos ayuda a eliminar tradiciones, discriminación, incredulidad, rebelión y miedo; nos hace crecer y nos mantiene cimentados en la Verdad.

    Nuestra fe está fundamentada en Jesús

    Nuestra fe está fundamentada en Jesús.

    Somos labranza de Dios, edificio de Dios. (1ª. Corintios 3:9).

    “porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo”.
    1ª. Corintios 3:11

    Edifique sobre el fundamento sólido: JESUCRISTO.

    Cuando las tormentas lleguen a su vida, pida a Dios que le ayude a reconocer el propósito de ellas. HAY COSAS QUE USTED SÓLO APRENDERÁ EN MEDIO DE LAS TEMPESTADES.

    Cristo es el Verbo de Dios

    Cristo es el Verbo de Dios.

    Cristo es la Palabra (Verbo) de Dios desde la eternidad y hasta la eternidad. Al nacer como hombre se hizo carne y habitó entre nosotros. En Juan 1:1 la Biblia dice que: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios”. El versículo 14 añade: “y aquél Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros”.

    Jesús era, es y será el Verbo – la Palabra – de Dios. Usted no puede decir que cree en Cristo, pero no cree en la Biblia, porque Cristo es la Palabra hecha carne. Por eso, para edificar sobre el fundamento que es Jesús, y hacerlo con prudencia y sabiduría, necesita obedecer la Palabra de Dios. Cuando obedecemos la Palabra:

  • 1.■Cristo se nos manifiesta a través de Su Palabra. (Vea Tito 1:3)
  • 2.■El Padre y el Hijo se nos revelan. (Vea Lucas 10:22)
  • 3.■Podemos distinguir los verdaderos discípulos de quienes no lo son. (Vea Juan 8:31)
  • 4.■Sabemos por Su Palabra que Dios nos ama (Vea Juan 13:1)
  • 5.■Nos llena de amor hacia los demás. (Vea Juan 13:35)
  • Nuestras responsabilidades como discípulos. Cuando guardamos la Palabra y somos sus discípulos, tenemos ciertas responsabilidades que cumplir:

    Somos responsables de edificarnos a nosotros mismos. “Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.” (1ª. Pedro 2:4,5)

    Somos responsables de consagrar nuestras vidas como templo santo: “en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.” Efesios 2:21, 22.

    Al aplicar esta enseñanza a nuestras vidas, estaremos fundamentados en Jesucristo. La motivación correcta para obedecer la Palabra siempre debe ser el amor a Dios.

    Dirección de la casa

    Visión, misión y prioridad

    Conocer nuestra visión y misión

    Nuestra visión

    Nuestra visión.

    Evangelizar, Afirmar, Discipular y Enviar.

    EVANGELIZAR es llevar las buenas nuevas del evangelio a los que no conocen de Cristo; mostrarles el panorama completo de su vida más allá de la muerte y ganar almas para el Señor.

    El evangelismo debe ser sobrenatural, no sólo predicar la palabra sino manifestar el poder de Dios a través de milagros, sanidades y palabra de profecía y de ciencia.

    “Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.”
    Marcos 16:20.

    AFIRMAR es la consolidación del nuevo creyente dándole el seguimiento apropiado hasta que desarrolle los fundamentos básicos de su nueva vida en Cristo.

    DISCIPULAR, el objetivo es: enseñar, entrenar, equipar, activar y pastorear. Se busca el crecimiento constante del discípulo, por lo que es una enseñanza continua.

    ENVIAR al líder a cumplir el propósito de Dios con el ADN de la casa, equipado con el poder y los dones del Espíritu Santo para extender el Reino.

    Y para mantenerse a la vanguardia de lo que Dios está haciendo, pueden asistir o conectarse vía internet a la Escuela Sobrenatural del Ministerio Quíntuple, así serán entrenados, equipados y activados en lo fresco que el Señor está haciendo hoy.

    Nuestra misión

    Nuestra Misión.

    Venga tu Reino.

    Traer y manifestar el Reino a través de milagros, señales, prodigios y maravillas mediante el poder del Espíritu Santo.

    “Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.”
    Marcos 16:17,18
    “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”
    Hechos 1:8

    Nuestra prioridad

    Nuestra Prioridad.

    Las almas. El alma es lo más importante para nuestro Padre y también lo debe ser para nosotros. El alma es lo más valioso que tiene el ser humano. Si se pierde su alma, pierde el propósito divino aquí en la tierra y pierde su eternidad con el Creador.

    “ He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.”
    Ezequiel 18:4

    El propósito de ganar almas para Cristo es que nadie pierda la salvación que Jesús nos vino a otorgar mediante su sacrificio en la Cruz.

    “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”
    2ª. Pedro 3:9

    El Tiempo. El tiempo que usted pierde, no lo puede recuperar. Como hijos de Dios, debemos ser buenos administradores de todo cuanto el Señor nos da, incluyendo el tiempo y su propósito.

    Tres razones por las que necesitamos el tiempo:

    Es el lapso en el que Dios nos permite manifestar nuestra existencia.

    Es una escuela de aprendizaje para forjar un destino.

    Es el medio para procesarnos y madurarnos para el propósito por el cual nacimos.

    Usted necesita conocer el propósito de Dios para su vida, de otra manera será un prisionero del tiempo, un esclavo sin noción ni idea del diseño y función que debe desempeñar en la tierra. En la disyuntiva entre lo urgente y lo importante, debemos darle lugar y dedicar un tiempo para Dios, tiempo para la familia y tiempo personal. Saber administrar el tiempo nos dará excelentes resultados como administradores del Señor.

    Palabras que edifican

    ¿Qué hablamos?

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    ¿Qué hablamos?

    Edificamos con nuestras palabras

    Se debe hablar bien y así bendecimos a los demás, incluso a nosotros mismos. Cuando alguien habla mal, “mal-dice” y eso trae consecuencias negativas.

    Nos comunicamos con los demás

    Cuando nos comunicamos, nuestras palabras deben estar llenas de amor y así edificar la vida de los demás. La muerte y la vida están en poder de la lengua, y quien la ama, comerá de sus frutos, por eso debemos cuidar nuestro lenguaje, para que seamos de bendición a los demás mediante nuestro vocabulario. Las palabras son como las semillas que se siembran y germinan dando a su tiempo los frutos que llevan consigo; por esta razón necesitamos poner atención a lo que decimos a diario.

    “Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre;

    Se saciará del producto de sus labios.

    La muerte y la vida están en poder de la lengua,

    Y el que la ama comerá de sus frutos.”

    Proverbios 18:20, 21
    Nos comunicamos con Dios

    Oramos con fe

    Tenemos la gran bendición de poder comunicarnos con Dios a través de la oración. Orar es hablar con Dios y lo mejor es que Él siempre tiene tiempo para escucharnos.

    Conocer más sobre la oración
    Oración intercesora

    Oración intercesora

    Cuando oramos, pedimos o clamamos por otras personas, lugares o sistemas sociales o de gobierno para que se haga la voluntad de Dios.

    “Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que no la destruyese”
    Ezequiel 22:30
    Oración por los enfermos

    Oración por los enfermos

    La oración de fe trae sanidad a los enfermos, incluso en los casos más difíciles que solamente la intervención divina puede cambiar las crisis más severas en tiempos de salud y regocijo.

    “¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.

    Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. ”

    Santiago 5:14,15
    Oración en grupos

    Oración en grupos

    Jesús promete que donde estén congregados en su nombre, allí se encontrará Él:

    “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.

    Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.”

    Mateo 18:19, 20.
    Oración en el Espíritu

    Oración en el Espíritu (en lenguas)

    Una de las evidencias de ser llenos del Espíritu Santo es la oración en el Espíritu o “géneros de lenguas”, como también se le conoce y forma parte de los dones del Espíritu en 1a. Corintios 12:10.

    “Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.”
    Hechos 2:4
    “Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios.”

    1a. Corintios 14:2

    Oración persistente

    Oración persistente

    La oración constante llena de fe, trae bendiciones y agrada al Señor.

    “Orad sin cesar.”

    1a. Tesalonicenses 5:17

    “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;”
    Efesios 6:18
    Oración de petición

    Oración de petición

    Dios tiene cuidado de nosotros, si pedimos con fe, conforme a Su voluntad, Él nos lo dará.

    “Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

    Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.”

    Lucas 11:9,10
    Oración de arrepentimiento

    Oración de arrepentimiento

    El arrepentimiento es el primer paso para un cambio de vida: trae sanidad, liberación y restauración.

    “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”

    2a. Crónicas 7:14

    “Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

    Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado.”

    Salmo 51:1,2.
    Oración de guerra

    Oración de guerra

    Existe una guerra espiritual constante a través de ataques a la salud, la economía, la paz mental, la integridad, etc. Pero la guerra no es contra otras personas, sino contra huestes espirituales de maldad que no se pueden ver con los ojos naturales.

    “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

    Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.”

    Efesios 6:12,13.
    Oración de autoridad

    Oración de Autoridad.

    Dios es el mismo ayer, hoy y siempre. En Él no hay sombra de variación. Cuando creó al hombre, le dijo que sojuzgara la tierra, esto es, que la gobernara, que tomara dominio. Jesús ordenó a sus discípulos que sanaran enfermos y echaran fuera demonios.

    “Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.”
    Marcos 16:17,18

    En Mateo 28, versículos 19 y 20, Jesús les dice a sus apóstoles que vayan por todo el mundo y hagan más discípulos enseñándoles las cosas que Él les ha mandado; esta orden no fue solamente para ellos, sino para cuantos quieran creer en el evangelio.

    Al ser hijos de Dios, se nos da esa potestad, esto es autoridad con poder:

    “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;”
    Juan 1:12

    Esta potestad Jesús da a los creyentes mediante la oración.

    “He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.”
    Lucas 10:19

    La oración de autoridad declara la Palabra de Dios con fe, convicción y energía sobre los problemas, crisis y adversidades para traer rompimiento, bendición y avance del Reino sobre la necesidad que se está viviendo.

    La autoridad del creyente se basa en la fe, la obediencia y la sujeción a la autoridad de Jesucristo para vencer toda tentación, pecado, enfermedad, miedo y opresión que venga contra los hijos de Dios y su área de influencia.

    Estamos para orar contigo

    Necesidad de oración

    Comparte tu petición con nosotros. Será tratada con respeto y discreción.

    Queremos acompañarte en oración

    Si estás atravesando una necesidad, puedes compartirla con nosotros para unirnos contigo en oración.

    “La oración eficaz del justo puede mucho.”
    Santiago 5:16
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    Al preparar tu petición se generará el texto para que puedas copiarlo y enviarlo por Facebook. Cuando se defina un correo o WhatsApp de la iglesia, este formulario se puede conectar para envío directo.

    Vida congregacional

    ¿Qué hacemos en las reuniones?

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    ¿Por qué nos congregamos?

    ¿Por qué nos congregamos?

    Porque estamos conscientes que debemos honrar a Dios, venir y presentarnos ante Él para alabarle y glorificar Su nombre. La Iglesia la constituimos todos los creyentes que a través de la fe creemos, obedecemos y honramos al que es digno de toda gloria y honor.

    Al escuchar Su Palabra nuestra fe aumenta, nuestras expectativas se expanden y las barreras limitantes se diluyen para tomar nuestra asignación como pueblo escogido de Dios, pero sobre todo, porque Él ha prometido que donde estemos reunidos en Su Nombre, ahí estará, y Su Presencia se manifiesta trayendo salvación, sanidad, liberación y restauración.

    “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”
    Hebreos 10:25
    ¿Por qué cantamos?

    ¿Por qué cantamos?

    La Biblia dice que vengamos ante Su presencia con acciones de gracias y con alabanzas (Salmo 100:4).

    “Exalten a Dios con sus gargantas...”
    Salmo 149:6
    ¿Por qué nos alegramos?

    ¿Por qué nos alegramos?

    Las Escrituras nos indican que lleguemos con júbilo delante del Señor.

    “Mas los justos se alegrarán;

    se gozarán delante de Dios,

    Y saltarán de alegría”

    Salmo 68:3
    ¿Por qué aplaudimos?

    ¿Por qué aplaudimos?

    Porque las Escrituras nos dicen que lo hagamos y nos gocemos.

    “Cantad con júbilo al SEÑOR, toda la tierra; levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmos.”
    Salmo 98:4
    ¿Por qué levantamos las manos?

    ¿Por qué levantamos las manos?

    Porque es señal de respeto, rendición y sometimiento ante Su presencia.

    “Levanten sus manos hacia el santuario, y alaben al Señor.”
    Salmo 134:2
    “Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda.”

    1a. Timoteo 2:8

    ¿Por qué danzamos?

    ¿Por qué danzamos?

    Porque Su Palabra nos invita a danzar de júbilo para el Señor.

    “Alaben su nombre con danza...”
    Salmo 149:3
    ¿Por qué usamos instrumentos musicales?

    ¿Por qué usamos instrumentos musicales?

    Porque es bíblico usarlos, desde la antigüedad hasta el día de hoy.

    “Alábenlo con un fuerte toque del cuerno de carnero; ¡alábenlo con la lira y el arpa!

    Alábenlo con panderetas y danzas; ¡alábenlo con instrumentos de cuerda y con flautas!

    Alábenlo con el sonido de los címbalos; alábenlo con címbalos fuertes y resonantes.

    ¡Que todo lo que respira cante alabanzas al Señor! ¡Alabado sea el Señor!”

    Salmo 150:3 al 6 [NTV]
    ¿Por qué ofrendamos?

    ¿Por qué ofrendamos?

    Porque la ofrenda honra al Señor. Dios ama al dador alegre y sabemos que al darle al Creador le estamos entregando parte de nuestra vida, ya que el dinero representa las horas de trabajo y estamos ofrendando de lo que por gracia nos permite recibir. De Su mano recibimos y de Su mano damos.

    “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. ”
    2ª. Corintios 9:7
    “Honra al Señor con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos; entonces tus graneros se llenarán con abundancia y tus lagares rebosarán de mosto.”
    Proverbios 3:9,10

    Al ofrendar, apoyamos la obra del ministerio, permitiendo que el mensaje del Evangelio llegue a más personas y sean salvadas y restauradas.

    Cada día

    ¿Qué hacemos en nuestra vida diaria?

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    Buscamos al Señor

    Buscamos al Señor

    No se trata de cumplir con los requisitos de una religión, sino de buscar con denuedo al Señor porque cuando tenemos una relación con Él, nos guía por sendas de justicia, por amor de Su Nombre.

    “Si tú de mañana buscares a Dios, Y rogares al Todopoderoso;

    Si fueres limpio y recto, Ciertamente luego se despertará por ti, Y hará próspera la morada de tu justicia.

    Y aunque tu principio haya sido pequeño, Tu postrer estado será muy grande.”

    Job 8:5 al 7

    Buscamos tener intimidad con Dios a través de Su Palabra, de la oración, de la meditación y de guardar un nivel de fidelidad y obediencia en nuestro corazón hacia sus principios.

    Seguimos sus enseñanzas

    Seguimos sus enseñanzas

    La Biblia es lámpara a nuestros pies, luz a nuestro camino. Si seguimos sus enseñanzas, la misma Palabra de Dios nos garantiza que nos irá bien:

    “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”
    Josué 1:8
    Lo obedecemos por amor

    Lo obedecemos por amor

    Dios es amor. Cuando usted ama a alguien, le complace sin cuestionar el por qué o para qué se deben hacer las cosas. Usted cree en esa persona porque le ama.

    Así también lo hacemos con Dios. Si Él nos dice que debemos obedecer Su Palabra, no nos cuesta trabajo hacerlo, por amor.

    No se trata de fe ciega, se trata de obediencia consciente por amor. Sus mandamientos son una prueba de que el Señor siempre desea lo mejor para nosotros.

    “Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.”
    1ª. Juan 5:3
    Damos testimonio

    Damos testimonio

    Con el ejemplo y compartiendo a otros el evangelio y lo que Dios ha hecho en nuestras vidas, pues no podemos callar lo que hemos visto y oído.

    “porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.”
    Hechos 4:20
    Una invitación

    ¿Por qué asistir a la iglesia y conocer más?

    Conocer más
    • Porque al asistir usted y su familia, experimentarán la presencia tangible de Dios en medio de la alabanza, la adoración y la reunión en general para que la lleven con gozo y paz, como una manifestación del Reino en sus corazones.
    • Porque el Espíritu Santo le va a hablar a usted, en particular, en puntos muy específicos.
    • Porque usted entrará al portal de la fe en Dios donde suceden los milagros.
    • Porque usted y los suyos podrán recibir sanidad en su cuerpo, alma y espíritu; sobre todo, entrar a una nueva dimensión de fe donde tendrán un avance para sus vidas.
    • Porque Dios quiere hacer de usted una nueva criatura, una nueva creación.
    • Porque usted recibirá la Palabra de Dios de manera revelada, no sólo información. La revelación de la Palabra le traerá conocimiento experiencial. Su identidad desde la perspectiva de Dios. ¡Experiencias vivas!
    • Porque aprenderá los principios del Reino para vivir una vida de sanidad, justicia, paz y gozo en el Espíritu.
    • Porque en la medida que asista, se aclarará su visión para vivir y conocerá el llamado de Dios, Su propósito y destino para usted.
    • Porque encontrará una familia espiritual que le reciba con amor y aceptación.
    • Porque habrá quien esté orando por su necesidad y conocerá la voluntad de Dios al respecto.
    • Porque tendrá una cobertura espiritual que le arrope. Barreras de protección divina que le guarden.
    • Sobre todo, porque esa es la voluntad del Padre Eterno, que usted sea parte del Cuerpo de Cristo, parte de Su Iglesia, viva y activa, que se desarrolle, madure y cumpla el propósito de Dios para usted y los suyos. La Iglesia remanente por la cual viene el Señor Jesús muy pronto: “El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.” – Apocalipsis 22: 20
    Liderazgo

    Nuestros pastores

    Pastores de Iglesia Reino de Gracia y Poder

    Pastores Hugo Rangel Acosta y Cristina Mora García

    Pastor Hugo Rangel Acosta · Pastora Cristina Mora García

    Nuestros pastores acompañan a la congregación en la enseñanza, la oración y el crecimiento en la Palabra de Dios.

    “Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia.”
    Jeremías 3:15
    Te esperamos

    Horarios y ubicación

    Horarios

    Domingos · 1:00 P. M.
    Jueves · 7:00 P. M.

    Ubicación

    Calle Garibaldi #1571, Col. Ladrón de Guevara, Guadalajara, Jalisco, México.

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    Será un gusto recibirte y compartir contigo un tiempo de fe, enseñanza, oración y adoración.

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